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Gran tema de debate sonmico!
Yo puedo aportar mi poca experiencia. He hecho 2 veces el maratón de Donosti con un objetivo de tiempo prefijado (hice otro en Roma con objetivo más turístico que deportivo, y sin referencias de tiempo). En 2010 fue el primer maratón, con objetivo 3.30, y cayó 3.29.32. El domingo el objetivo era 3.15, y cayó 3.14.55.
Las 2 veces salí con la liebre correspondiente. En 2010 aguanté hasta el km.39 con el grupo. Fue una buena liebre, sobre todo en el muro, pero al final apretó para llegar en 3.28, y me tuve que pelear sólo la calle Easo para entrar en mi tiempo. Lo conseguí pero no las tenía todas conmigo (además me quede sin bat en el crono en tiempo real entre por encima de 3.30, pero con los segundos de la pre-salida... premio!) El domingo iba muy cómodo con la liebre de 3.15 desde el principio, pese a sus cambios de ritmo. Siendo la referencia 4.37, algún km se fue a 4.20, pero luego recuperaba y lo cierto es que nos llevó a la media clavados. Había una bici de compañía 200m. adelantada, pero iba y venía a su ritmo, y nadie le tenía como referencia.
La pena fue que en km.30 la liebre se paró. Justo en el muro, nos dejó. Animicamente fue duro, porque el grupo iba fuerte e incrementó el paso. Demasiado para mi gusto, quedando todavía 10km. Así que instintivamente me descolgué para seguir mi ritmo, cómodo y sin referencias. Disfrutando de la soledad de los últimos km. del maratón.
Y al final apretando el último kilómetro, entre en 3.14.55. Conclusión: yo fui la auténtica liebre de 3.15!
Personalmente prefiero que haya liebres, porque lleven o no lleven el ritmo adecuado, te dan una referencia y siempre van a tener intención de ayudar. Ahora bien, si van muy rápido hay que aprender a descolgarse, y si van muy lento hay que saber apretar un poco más. Y si llevan un ritmo errático, cada corredor tiene que hacer su carrera para encontrarse cómodo.
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